El partido de octavos de final contra Uruguay en Brasil 2014 es otra obra de arte que merece ser desglosada minuciosamente desde el punto de vista de la estrategia defensiva. Aunque todos recuerdan los goles de James Rodríguez, la solidaridad táctica de los extremos y el orden de la línea de cuatro defensores impidieron que los delanteros charrúas encontraran espacios cómodos para rematar. Fue una exhibición completa de cómo un equipo puede atacar con fluidez sin descuidar en ningún momento el equilibrio en su propio campo.


